Exámenes de salud
El fin del año puede ser un buen momento para hacer un balance en materia de salud. Si no aparecieron molestias que "obligaron" a ir al médico, seguramente se hicieron presentes otras que pasamos por alto, conformándonos con la pastillita recomendada por la vecina o el farmacéutico "amigo". Pues llegó la hora de poner manos a la obra. Lo primero es hacerse un buen chequeo y, luego, seguir las recomendaciones que le hacemos en esta nota. Detrás de las corridas de la vida moderna dejamos parte de nuestra buena salud, con la ansiedad como enfermedad de nues¬tro tiempo y el estrés, la depresión o las adlcciones a la orden del día, con¬vertimos al organismo en una caja lle¬na de basura que, algún día, explotará sin más remedio que los tratamientos de urgencia y sus consabidos mayores riesgos. "Empezar" es una palabra cla¬ve a la hora de ocuparnos de algo y su¬cede de ¡a misma manera cuando se trata de nuestra salud y bienestar. En este "manos a la obra" el punto núme¬ro uno es el chequeo, clave de la medi¬cina de prevención. Así como nos "chequeamos" estética¬mente ante la cercanía del verano y rápi¬damente decidimos un retoque de "cha¬pa y pintura" para lucir el traje de baño, debemos dedicarle tiempo y -un poco-de esfuerzo al interior, que creemos in¬visible. La elección de un buen médico clínico es el primer paso, si aún no lo tenemos. ¿Cómo detectarlo?, simple: aquel que está dispuesto a revisar desde el cabello hasta los pies. Ejercitando los "derechos del paciente", nos cabe reclamar a nuestro médico: experiencia hospitalaria; tiempo para es¬cuchar y dialogar; paciencia ante las du¬das; explicaciones claras y sencillas; respeto por nuestros temores (a la muerte, al dolor) y comprensión hacia el núcleo familiar. ¿Que exámenes de salud realizarse? Qué es un chequeo general El chequeo comienza con una historia clínica completa en la que deben figurar todos los antecedentes familiares y per¬sonales, que permitirán poner énfasis en la detección de enfermedades que pue¬dan tener una tendencia familiar. A continuación, el médico hará un exa¬men físico completo. La radiografía de tórax y una radiogra¬fía dental resultan indispensables para el chequeo total, así como el análisis de sangre (hemograma, glucemia, urea, crlatilina, colesterol, VDRL, lipidograma) y orina completo. También debe hacerse un electrocardiograma de re¬poso y con esfuerzo (ergometria). El estudio de agudeza visual, una au¬diometria, el examen respiratorio y el fondo de ojo completarán esta revisión imprescindible, al menos una vez al año, del estado de salud. La mujer suma a este repaso general el chequeo ginecológico que incluye la colposcopia, el Papanicolaou y la pal¬pación de mamas. Los males del corazón Asusta leer que el 50 por ciento de los argentinos se mueren por enfermedades cardiovasculares. Ya no quedan dudas que la prevención es la mejor arma para derrotarlas. La modificación de los factores de ries¬go no sólo previene este tipo de enfer¬medades sino que mejora la calidad de vida. Algunos de esos factores como la edad, el sexo y los antecedentes familia¬res son inmodificables, pero otros como el colesterol alto, la hipertensión arterial, el tabaquismo, el estrés, la obesidad y el sedentarlsmo sí merecen ser atacados. ¿Qué se hace concretamente para com¬batir cada uno de estos factores? Comencemos por la detección de los ni¬veles de colesterol en la sangre (que ha¬brán surgido del puntapié Inicial para es¬te nuevo año en salud: el chequeo). Por encima de los 220 miligramos se considera que el colesterol "está alto". Y la pri¬mera medida es restringir los alimentos que lo contienen: carne vacuna, yema de huevo, lácteos, fiambres y embutidos. La hipertensión arterial (arriba de 15 de máxima y 9,5 de mínima) es una enfer¬medad mucho más severa de lo que muchos creen y un factor de riesgo im¬portante en las enfermedades cardiovas¬culares. Para evitar sustos reducir el consumo de sal y los alimentos que la contienen, es un buen punto de partida. Está comprobado que el 50 % de los enfermos normalizan su presión cuando siguen estas Indicaciones, sin trampas: por ejemplo, comer sin sal y ponerle queso de rallar a todo. Se ha comprobado que los fumadores tienen el doble de mortalidad por enfer¬medades cardiovasculares que los no fumadores; de dos a cuatro