El glaucoma y su tratamiento
El glaucoma es una enfermedad ocular caracterizada por un aumento en la presión intraocular.
Puede tener un carácter agudo o crónico. El crónico presenta una neuropatía óptica progresiva, o enfermedad del nervio óptico. La causa principal está en la presión intraocular elevada, no existiendo un máximo de presión, por sobre el cual se desarrolle la enfermedad.
Hay varios factores desencadenantes de la apoptosis celular, con pérdida del sostén neuronal y luego la funcional del nervio óptico, ocasionando ceguera parcial, distribuida en áreas del campo visual. Algunos de estos factores pueden ser: los traumas repetidos (cambios de presión intraocular), enfermedades que afectan la microcirculación, como la Diabetes mellitas, hiper e hipotensión arterial, drogas vasoconstrictoras, tabaquismo. Puede también presentarse como apoptosis neuronal espontánea, que puede contener influencia de oncogenes y podría resultar una tendencia familiar.
La carencia de tratamiento conduce a un daño permanente de nervio óptico, con destrucción del mismo que ocasiona pérdida del campo visual, y que puede convertirse en ceguera parcial o total.
El glaucoma y sus diferentes tipos:
El más común es el glaucoma de ángulo abierto, que no suele presentar síntomas y se presume que se origina en una obstrucción del humor acuoso.
El humor acuoso es producido en el cuerpo ciliar del ojo, fluyendo por las pupilas hasta la cámara interna. La presión intraocular es la resistencia del flujo acuoso en los canales de trabeculum y Schlemm. Cuando la presión es muy alta, comprime las estructuras oculares.
El glaucoma de ángulo cerrado, agudo, se define por una subida abrupta de la presión intraocular, lo que ocurre cuando el ojo es susceptible y la pupila se dilata, frenando el fluido que circula a través de ella, y bloquea la red trabecular por fuera del iris. Puede disminuir el campo visual (visión borrosa), causar malestar, también puede ocasionar pérdida permanente de visión a corto plazo. Requiere de tratamiento urgente. Es común experimentar la impresión de un halo alrededor de las luces brillantes.

Existe una tendencia familiar en esta enfermedad. En los diabéticos y las personas de raza afro, hay mayores posibilidades de desarrollar glaucoma de ángulo abierto. En cambio, las personas de razas asiáticas, tienen mayores posibilidades de desarrollar glaucoma de ángulo cerrado. Es conveniente que toda persona mayor de 25 años, deberían hacer control de glaucoma, incrementando los controles con el paso del tiempo. Aproximadamente el 50% de los enfermos de glaucoma, no saben que lo padecen.
Según estudios del Journal of Epidemiology an Community Health, los usuarios frecuentes de computadoras, corren más peligro de desarrollar la enfermedad por la gran exposición frente al monitor.
El tratamiento más empleado es la reducción de la presión intraocular, aunque no sea la única causa. Se realiza mediante la administración de medicamentos que disminuyen la producción de humor acuoso e incrementan la velocidad de reabsorción, y aumentan el flujo circulatorio en el nervio óptico. O sea, el tratamiento es principalmente con fármacos, pero el procedimiento quirúrgico queda reservado a complicaciones agudas y casos refractarios. La marihuana reduce la presión ocular, mejorando la lesión.